La parte principal del pendiente presenta una forma de lágrima, un diseño común en pendientes, que le confiere un aire elegante y femenino. Mide aproximadamente 25 mm de largo y pesa 10,8 gramos cada uno. El centro está engastado con un lapislázuli, cuya incrustación dorada en el interior es característica de este material y, además, realza su singularidad y atractivo visual. La parte metálica del pendiente tiene una fina textura, obtenida mediante grabado o repujado, que le aporta dimensión y belleza.